Hasta pronto Laggan, te echare de menos, a ti a tus gentes!
Foto: Hasta la vista en gaélico ( cartel a la salida del hotel)
Sonando: Shaving your life ( Mad Caddies)
Estoy cansado, no lo voy a negar, pero me siento bien, las piernas responden y se que los paisajes que he podido ver no tienen precio.
Primera etapa: Dum da Lamh
El Domingo por la noche comprobé la prevision del tiempo para esta zona, y me sorprendió bastante el ver que no iba a llover y que la temperatura maxima rondaría los 17º, no podia perder esa oportunidad.
Así que me levante sin prisa el lunes y cogí la bici sin destino fijo, dirigiendome a un lugar que me encanta: el Spey Dam.
Ese lugar rebosa tranquilidad por los cuatro costados, y eso es lo que necesitaba.
Pero justo antes de llegar observe un camino que parecia subir la colina, decidí investigarlo y ver si realmente llevaba allí.
He de confesar que tras la segunda curva me planteé seriamente el abandonar la idea ya que la pendiente era bastante más pronunciada de lo que parecía, pero en un lugar como este no se pueden desaprovechar días de sol…
Seguí el camino hasta que se convirtió en una vereda que desembocaba en un claro con una placa metálica.
Por pura casualidad había llegado a un lugar histórico: el Dum da Lamh.
Resulta que en lo alto de esa colina ( a 1400 m) hay un antiguo fuerte de defensa, muy bien situado ya que desde lo alto se puede controlar el valle del rio Spey y el valle del Loch Laggan.
Poco puedo decir aparte de que las vistas eran increibles, que ya podían serlo tras la dura ascension entre pinares y claros de helechos.
La bajada se planteaba dificil cuanto menos, al subir observe que el camino estaba recientemente señalizado y solo al llegar arriba recordé el porque.
La semana pasada se disputó aquí una prueba del campeonato escocés de descenso ( downhill), lo que yo no sabía es que había sido en esa colina…
Con mucho cuidado dado que no tengo casco y mi fantástica bicicleta marca “ Edinburgh” no me inspira la confianza necesaria emprendía la bajada.
Por muy despacio que quisiera ir, no era posible, así que hice todo lo posible por no besar el suelo y mantenerme de una pieza, y lo conseguí.
Llegué al camino donde había salido, pero en vez de volver por el mismo sitio atravesé otro pinar para llegar a la playa.
Sí, el Loch Laggan tiene playa, de arena de verdad, no de piedra como acostumbran por estos lares.
Haciendo un cálculo aproximado, diría que la ruta fue de unas 30 millas ( 50 km.), dura pero me dejó con ganas de más…
Etapa 2: Cataratas del río Pattack
Y pronto llegó el miércoles, y una vez más las previsions meteorológicas eran favorables, aunque esta vez no fueran completamente ciertas.
Al salir efectivamente hacía sol, pero a ratos durante la ruta se nublaba y caía alguna que otra gota, sin llegar a molestar en exceso pero, ahí estaban.
Me queda algo más de una semana en estos lares, así que he de aprovechar cada momento como si fuera el ultimo, y eso he hecho.
Ayer me decidí por una ruta que llevo planeando desde la segunda semana, una ruta dura, unas 45 millas ( 70 km) casi todas por veredas, pero que prometía ser preciosa, y no me ha defraudado en absoluto.
Ha empezado mal ya que cuando me dirigía al comienzo del camino he visto una pista forestal que pensaba que podia ser un atajo, y tan feliz la he seguido.
Cada vez se volvía más empinada subiendo una colina, pero yo pensaba que me iba a ahorrar unas pocas millas, para nada.
Cuando he llegado a la cima he empezado a ver muchos ciclistas con cascos integrales y ropa de descenso, y ahi he caido en la cuenta de mi error…
Me había metido en los Wolftracks.
Wolftracks es un bosque preparado para hacer descensos, gratuito por suerte, con mucho cuidado una vez más he tenido que descender la colina por la pista que estos muchachos tan bien preparados seguían ( por donde había subido era un camino de una sola direccion, no podia usarlo).
Solo decir que sigo vivo, algo es algo.
Pero por supuesto no me he ahorrado ninguna milla, solo he sumado unas pocas más, por bilordo.
Tras decidir firmemente que iba a seguir el camino marcado, he continuado mi camino hasta la primera parada: Las cataratas del río Pattack.
Son las cataratas más altas de las Highlands, así que los que conoceis mi problema con el vertigo comprendereis lo dificil que ha sido para mí hacer las fotos de rigor.
La verdad es que no hacen justicia, ya que parecen más pequeñas de lo que son, pero para haceros una idea puede servir.
Tras descansar alli he emprendido la marcha siguiendo a veces una pista forestal y a veces veredas, mas o menos orientandome hacia donde iba pero sin llegar a saberlo del todo, el dicho de “ a ver si sale la bici” tiene ahora mas sentido que nunca.
Todo transcurría sin problemas, con paisajes increibles siguiendo el curso del río Pattack hasta que he llegado a la siguiente dificultad.
Dificultad que se ha convertido en diversion, sin duda.
Tras cruzar un puente el camino se ha estrechado y me he encontrado con dos grandes charcos.
Pensando que serían los únicos, he cargado la bici al hombro y los he cruzado sin mayor problema, aunque el problema ha llegado cuando se me ha ocurrido mirar al frente…
Todo el camino que alcanzaba a ver estaba igual de encharcado, si estuvieramos en tierras segovianas lo podriamos calificar de zangual sin alejarnos de la realidad.
Cargar la bici en cada uno de los charcos no era factible, así que he optado por la opción más logica: tirar adelante y asumir acabar lleno de barro y “ A quien le de le ha dao”.
Y así han transcurrido las siguientes millas, luchando por controlar el trasto entre barro y charcos divirtiéndome de manera inesperada he conseguido llegar al Ben Ader.
Se trata de un bosque en el extremo Este del Loch Ericht ( del que ya he hablado), perteneciente a un multimillonario que se contruyó un Castillo ahí, con helipuerto incluido.
A este Castillo van con asiduidad personajes como Bono o la Reina local, un magnate vamos.
Desde ahí solo quedaba bordear el Loch durante unas 10 millas, llenas de subidas y bajadas para llegar a Dalwhinnie y cruzar el Puerto hasta Laggan, vuelta a casa.
Posiblemente esta haya sido la ruta más dura que haya hecho, pero en cada momento que flaqueaban mis fuerzas recordaba al amigo ciclista soriano y su famosa frase : “ Por mis huevos que llego”, Gracias jefe.
Foto 1: Loch Laggan y su playa
Foto 2: Fuerte en lo alto de la colina
Foto 3: Vista del Spey Dam desde el fuerte
Foto 4: Vereda de subida al Dum da Lamh
Foto 5: Falls of Pattack
Foto 6: Entrada al Bosque de Ben Alder con Loch Pattack al fondo
Foto 7: Castillo de Ben Alder
Foto 8: Dedicada a Toni
Sonando: DOA ( Young guns)



Por suerte este ha sido el ultimo fin de semana de las vacaciones escolares en el Reino Unido, por lo que es de preveer que la afluencia de visitantes al hotel y el pub se limite una vez más a los fines de semana.
La primera quincena de Agosto se ha basado en trabajo y más trabajo, horas extras dia si y dia tambien ( mi cuenta bancaria todo hay que decirlo lo esta agradeciendo).
Veremos como va la segunda…
Pero pude sacar un hueco asumiendo la resaca dominguera para meterme un poco más en las tradiciones escocesas: el Ceilidh ( se pronunci Keili).
Ceilidh es una palabra gaélica que significa algo así como baile local, digo algo así porque las palabras en este idioma son como los nombres indios, una sóla palabra puede ser traducida con distintas interpretaciones normalmente de una frase de largas.
Y el pasado sábado 6 de Agosto era el Ceilidh de Laggan, mi hogar veraniego.
Tenía pensado ir a ver de qué iba de todos modos, pero la semana anterior todos los locales me repetían una y otra vez que querían verme allí, asi que no habia duda alguna de mi asistencia.
Eran poco más de las 10 cuando me encontré con la juventud local a las puertas del hotel para emprender todos juntos el camino al centro cultural del pueblo, donde se celebraba dicho baile.
Por el camino sobra decir que fuimos calentando el ambiente con unas pocas yonkilatas de Mc Ewans ( probablemente la mejor cerveza que he probado, altamente recomendable).
Al llegar allí por un momento me recordó a las fiestas de mi añorado Sigueruelo, todo el pueblo estaba bebiendo, charlando y esperando expectante el inicio, parece que por muy lejos que este siempre hay algo que me recuerda de donde vengo, y me allegro.
Nada más entrar dos de los locales de alta edad habituales en el pub ( llamase viejunos con todo el respeto) me agarraron por el brazo y me dirigieron a la barra, empeñándose en convidarme a unos whiskies.
Sobra decir que no puse resistencia alguna.
Y eso pensaba que se basaba la historia, en beber y charlar hasta que un hombre subió al pequeño escenario con un acordeón y todo cambió radicalmente.
Comenzó a tocar canciones típicas scotish ( o eso me dijeron) mientras la gente alzaba sus copas y coreaba las letras como si les fuera la vida en ello.
Por un momento me sentí fuera de lugar, pero esa sensación no duró mucho ya que enseguida me agarraron una vez más y me sacaron a bailar ( por suerte esta vez era una muchacha, no uno de los viejunos con falda).
Los que me conoceis sabeis que no soy muy dado al baile, sin embargo el ambiente y posiblemente el señor Grouse ( marca de Whisky muy apreciada por estos lares) me hicieron integrarme como es debido.
Todos los bailes se componen de dos filas paralelas, una de hombres y otra de mujeres, que ejecutan una coreografia y por turnos toca a la pareja bailar en medio del pasillo.
Seguro que todos habeis visto esta clase de bailes en diferentes películas, solo que al igual que yo pensabais que eso era cosa de principios del sigle XX.
Pues no, es el folklore escocés.
El único fallo que le veo yo a esto es que todos los bailes implican el dar vueltas a gran velocidad, junto con el whisky no es una buena idea, aún así lo aguanté e incluso lo disfrutré.
Podria decirse que es como una especie de Paquito el chocolatero version escocesa: rodeado de hombres con falda ( hablando apropiadamente, Kilt) y con laobligación de pasar por el medio del pasillo bailando con tu pareja ante los aplausos del resto.
Definitivamente lo pasé bien.
En los descansos del hombre del acordeón subian al escenario las mujeres mayors del pueblo a cantar antiguas canciones en gaélico, que sin entender nada se notaba que tenían un gran sentimiento.
La gente me explicó que todas hablaban del orgullo escocés, de las antiguas batallas contra los ingleses, cuando luchaban por su independencia.
Así que aprendí una palabra más en gaélico: Slainte va!, que vendria a ser como nuestro “ salud!” al brindar, otra cosa que me llevo.
Capítulo 2: Glasgow, here I go!
Tras unas duras semanas de indecision, de no saber qué debía primar, en definitiva, de marcar el siguiente paso en mi vida, ya esta todo decidido.
Esta misma mañana he hecho la llamada que cambiará el año que viene: He aceptado la plaza en la Universidad de Glasgow.
No se sí estaré haciendo bien o mal, solo sé que ha sido mi decision y que hare todo lo que este en mi mano para que sea mi hogar durante al menos un año.
Al fin y al cabo, it´s up to me.
Foto 1: Ceilidh
Foto 2: George´s Square Glasgow
Sonando: Machupichu ( Los Berzas)
Y una vez más disculparme por tardar en actualizar, me temo que el próximo mes sera de esta manera, actualizando cuando pueda, no una vez por semana como acostumbraba.
La temporada alta se nota, y vaya si se nota…
Estoy haciendo horas extras todos los dias sin excepcion, sin para ni un momento, con el hotel y el bar llenos y normalmente incluso gente esperando para poder coger mesa.
Todo eso y además sirviendo las correspondientes pintas y copazos a los locales y no tan locales.
En definitiva, que cuando termino ceno y no es que me acueste, es que caigo en la cama cual trapo hasta el día siguiente, no doy más de sí.
En cuanto a mis excursiones ciclistas, esta semana han quedado aplazadas debido a la lluvia el lunes y el miercoles por otros motivos.
Ese día tuve que tomar un tren a Inverness, capital de las Highlands, para resolver unos asuntos bancarios ( problemas con el cambio de direccion) y tambien telefónicos.
El movil británico decidió que lo que mas me convenia era que se apagara y encendiera cuando él creía necesario, quiza en un intento por ahorrar energía, causándome una falta de comunicación que justo esta semana no podia permitir.
Pero no hay mal que por bien no venga, ya que a partir de ahora y gracias al nuevo aparatejo podré mirar el correo más a menudo, vuelvo a la comunicación.
Y cuando digo que esta semana no podia permitirme estar incomunicado se debe al proyecto de Sicilia del que ya he hablado.
El lunes pasado recibí los archivos para ponerme manos a la obra, y como suele pasar en este fascinante mundo del sonido para cine, se necesitaban inmediatamente, tender que acostumbrarme a esta rutina de trabajo.
Tuve 3 días para terminar todo, días relativos ya que trabajo hasta las 9 con suerte ( esta semana hasta las 10 normalmente).
Un motivo más para no poder actualizar, trabajar de día, pasar las noches pegado al portátil y los cascos, dormir una o dos horas, ducha y vuelta al curro.
Ha sido una semana muy dura, pero ha merecido la pena, estoy muy contento con el resultado y siendo un proyecto tan emotivo estoy seguro de que cosechará buenas críticas, a la espera quedo.
Capítulo 2: Y de esperas va la cosa.
En mi última actualización dejé la intriga sobre mis planes de futuro, esta sigue ahí, no se ha movido pero merece una explicación algo más detallada.
Tras la decepción por no haber conseguido plaza en el Master en el que había puesto tantas esperanzas, empezó la búsqueda de alternativas.
Encontré dos: la Universidad de Westminster ( London) y la Universidad de Artes ( Glasgow).
Ambas dos opciones tienen sus puntos positivos y negativos, pero por desgracia siguen empatados, no soy capaz de decidirme por una de ellas aún, espero que sean ellas las que me hagan decantarme.
Hace unas semanas visité la Universidad de Glasgow, muy Buenos y nuevos estudios, pequeña pero agradable.
El temario realmente pinta interesante, todo completamente dirigido al uso del sonido con respecto a la imágen ( TV, cine, videojuegos…) y con muchas posibilidades de colaboración con los departamentos de animación.
Glasgow es una ciudad nueva para mí, he leido cosas muy buenas y muy malas sobre la ciudad, aunque eso por supuesto dependerá de las experiencias que cada uno haya tenido allí, las que me importan son las mías.
Es una ciudad barata en comparación con London, tanto el Maser en sí como el alojamiento, punto favorable tambien ya que siempre he intentado depender de mí mismo.
En cuanto a las posibilidades de trabajo, son notables ya que el edificio de la BBC Scotland se encuentra al otro lado de la calle, edificio desde el que se producen la gran mayoría de series y documentales para esta cadena a nivel mundial ( no solo los de Escocia).
Aparte de ello, todos los profesores del Master trabajan allí, buen punto para hacer contactos.
Finalmente tengo que decir que hace unos días recibí una carta de esta Universidad, ofreciendome una plaza en el mismo, tengo dos semanas para contestar con lo que decida.
El temario de Westminster es algo menos atractivo, quizá más global, pero es cierto que es una Universidad con bastante prestigio, algo que puede ser un punto positivo para el futuro.
También tiene a su favor que es en London, ciudad que ya conozco, que me gusta, en la que tengo amigos.
No puedo ahora mismo basar mi futuro simplemente en el apartado académico, también tengo que mirar por mi situación y volver a un sitio en el que ya conozco gente puede ser otra cosa que me hada decidir.
Cierto es que en la city hay muchas más posibilidades de trabajo, al haber más empresas, pero tambien hay más ingenieros de sonido.
De estos aún no se nada sobre si me aceptan o no.
En las próximas semanas tengo que tomar una decision: esperar o tomar la oportunidad que ya me han dado, it´s up to me.
Capítulo 3: “Gracias” se queda corto.
Pero esta semana tambien ha tenido buenos momentos, he tenido un par de scotish parties, algo mas ligeras ya que de noche tenía que seguir con las post producción, pero aún así muy dignas, lo justo para descansar los oídos y relajarme en buena compañía.
Pero sin duda alguna el mejor momento de la semana fue el más inesperado, el viernes cuando llegué a mi puesto de trabajo ( también llamado barra del bar) tenía encima de la mesa una carta de remitente conocido: noticias de tierras castellanas.
Pero no podia esperar ese par de postales firmadas por algunas de las personas a las que más echo de menos desde estas verdes tierras, decir que fué un momento de patata por los suelos se queda corto.
Se que me leeis asi que GRACIAS, significa mucho para mí el ver que os acordais de mí, que tengo un sitio al que volver con gente a la que quiero volver a a ver, GRACIAS.
Foto 1: Land Rover por la General Wade´s Military Road ( Toni, va por ti)
Foto 2: Wild cat a las afueras de Newtonmore ( Maria, Irene, aquí no hay vacas pintadas, ¡hay gatos salvajes!)
Sonando: The Vulture Act II ( Gallows)









Y como si la naturaleza me diera un aviso, así fue la ascensión a este “ picacho”.
Hace algo más de una semana, aprovechando una tarde libre emprendí la subida a la cumbre de este monte que se encuentra justo enfrente del hotel donde trabajo y vivo.
Al no encontrar ningún camino claramente marcado opté por la decisión menos lógica. Saltar una valla y trazar una linea más o menos recta campo a través, entre las ovejas allí presentes que huían en cuanto me acercaba.
De esta manera conseguí llegar a la primera loma sin demasiada dificultad.
Para llegar a la segunda solo encontré una pared de unos 60º ( así a ojo) de piedras y arbustos que, esta vez con algo más de sufrimiento y peligro, escalé hasta el siguiente llano.
Ahí encontré una meseta de turba y a lo lejos el ultimo pico.
Decidí no correr el riesgo y darme la vuelta, ya que también era algo tarde y el cielo no estaba excesivamente claro.
Pero el recibir la fucking carta ha cambiado algo en mi mente, tras superar la decepción inicial solo una cosa rondaba mi cabeza: hacer cumbre.
Algo que me ha hecho volver a intentar la ascensión, esta vez con el convencimiento de llegar hasta el final, fuera como fuese.
Hoy Lunes el cielo no estaba claro tampoco, es más, las posibilidades de tormenta eran probables, pero no me ha importado ya que solo yo sabia lo que tenía que hacer, y el momento es ahora.
Así he repetido la ruta hasta el punto en el cual retorné la última vez, he agarrado una vara relativamente resistente ( o eso creía) y con algún que otro susto he conseguido cruzar la meseta de turba ( sin la vara y comprobando cada paso me habría hundido hasta la cintura).
En ese momento el riesgo no me ha importado, pero al volver he visto una oveja casi hundida que llevaría muerta unos días, suerte que yo llevaba mi vara.
Ya solo quedaba la última parte, de la cual me separaba una valla metálica de unos 2 metros de altura.
Tras valorar distintas opciones he decidido seguirla y buscar un punto de paso, con la suerte de encontrar una puerta que podía escalar y saltar.
Con el ultimo esfuerzo he llegado a lo alto, donde un monumento recuerda a los antiguos dueños de estas tierras ( data de 1850), dado que desde este pico podían ver toda la extensión de las mismas.
La vista de todo el valle del río Spey merece la pena, sin duda, y más aún con la desaparición de las nubes que amenazaban lluvia y la aparición de un viento considerable.
He de decir que varias veces por semana pasan aviones de combate ( cazas) haciendo practicas de vuelo rasante por el valle, algo que provoca un ruido ensordecedor.
A los pocos minutos de hacer cumbre, uno de esos cazas ha pasado junto a la colina, a menos altura que yo, vista bonita si no supiera para qué usan esos aviones…
Y ya saliendo del modo escalador, sentado en la cima he descubierto por qué debía subir allí: mi mente había creado una analogía de mi futuro con esta montaña.
No se como, pero solo entonces lo he entendido.
La primera vez que intente subir el Creag no pude, sin embargo la segunda, corriendo algunos riesgos y buscando otros caminos sí lo he conseguido.
Aunque un camino se cierre, siempre hay otro, lo complicado es
encontrarlo pero cruzando “campo a través”, apartándome de los caminos prefijados he conseguido hacer cima, llegar a dónde quería.
Quizá sea casualidad, quizá mi subconsciente haciéndome ver con una mayor perspectiva, no lo sé, pero tomo nota.
Foto 1: El ultimo superviviente en los riscos de la cima ( momento ventolera)
Foto 2: Pre- meseta de turba, fin del primer intento
Foto 3: Vista Nordeste del valle del Spey
Foto 4: Vista Oeste con el Loch Laggan al fondo
Sonando: I´ll Go Until My Heart Stops ( 36 Crazyfists)